Terapia Sexual
Terapia Sexual
La sexualidad es una dimensión fundamental de la vida. Cuando hablamos de ella, no solo referimos al sexo… Hablamos de nuestra historia personal, de lo que aprendimos, de lo que imaginamos, de lo que esperamos, de diálogos e intercambios de palabras y/o experiencias, de fantasías, de afectos, de deseos, de creencias, puff.. y así podría seguir.
Cuando se llega a consulta, con un problema / situación concreta, no sólo nos focalizamos en el tema, sino que también trabajamos sobre el ser sexual: cómo soy, qué aprendí, qué quiero y qué es lo valioso para que mi sexualidad sea un espacio de bienestar y conexión.
A partir del Modelo Plissit, que plantea cómo abordar los problemas sexuales, iremos viendo en escala si el objetivo es clarificar creencias y mitos, y trabajar con información certera y validada; si abordaremos sugerencias más específicas sobre el caso o si trabajamos de lleno con terapia sexual.
Llamamos trastornos a aquellas problemáticas que perduran y causan malestar en la persona. Eyaculación precoz, disfunción eréctil, deseo hipoactivo, vaginismo, anorgasmia, entre otras, son de las situaciones más consultadas. Desde mi base en terapia contextual, vamos a ir trabajando en la importancia de mejorar la calidad de la respuesta sexual, teniendo información certera, regulando emociones e identificando los circuitos de pensamientos que forman parte.
Trabajar con la propia sexualidad es un camino de ida: observamos lo que aprendimos, exploramos el presente y visualizamos lo que viene.
Permitirse es mi gran palabra en este proceso…