En Sesión

UNO A UNO –TERAPIA INDIVIDUAL

60 minutos de reflexión y trabajo

En Nuestra Primera Cita te conté sobre el Encuadre. El mismo refiere a cómo se encara la terapia: las condiciones, el espacio, el modo de abordaje, el estilo profesional.

Algunas de las preguntas que suelen hacerme antes de comenzar la terapia tiene que ver con el para qué.

El espacio terapéutico individual es un encuentro de aproximadamente una hora (en Terapia de Pareja es de una hora y media  aprox.). La frecuencia puede ser semanal, quincenal, cada tres semanas o mensual; todo depende del momento del tratamiento. Se trabaja con lo que trae el paciente y a veces el para qué ni siquiera lo sabe.

A partir de un trabajo en colaboración lo vamos desarrollando. En situaciones particulares el motivo de consulta es bien claro, por ejemplo: “tengo ataques de pánico y no los quiero tener más”. Pero en otros, solo se trae una situación de malestar que es confusa.

El cambio depende de la motivación y la demanda del paciente. Suele ocurrirme que una persona aparece en el consultorio, se sienta en frente mío y cuando comienza a desarrollar su Historia Clínica y el motivo de la visita, me comenta: “vengo porque me mandan”. Ante esta situación, hay una gran probabilidad que esa terapia fracase.

Una cosa es el paciente y otra cosa es el demandante, y no siempre es la misma persona. Si no coincide paciente-demandante es complicado que se genere un espacio de intimidad, resonancia y movimiento a algo nuevo.

No siempre el cambio son resultados tangibles, incluso puede suceder que no lo veas en el momento. Muchas veces tiene que ver con procesos. Se genera una flexibilidad psicológica: correrse, verse desde otra perspectiva.

Mi trabajo es activo. Es decir, a partir de escucha asertiva, diálogos dirigidos e interrogantes vamos desarrollando el mapa de objetivos y luego trabajando cada uno de ellos.

Por el otro lado, soy una terapeuta que te va a hacer trabajar. Cuestionarios, ejercicios, registros, visualizaciones, meditaciones, etc. Como digo siempre a mis pacientes: “Yo te puedo mostrar cómo se anda en bicicleta con un libro. Pero si vos no te subís a la bici, va a ser difícil que integres lo nuevo”.

Debido a mi formación me vas a escuchar nombrar mucho estas palabras y frases: “pensamientos”, “emociones”, “conductas”, “vulnerabilidades”, “valores”, “¿qué pasó antes?”, “¿qué  pasó después”?, etc.

No interpreto. Se abordan conductas y eventos privados (pensamientos, sensaciones, emociones) que podamos “observar” juntos.

A medida que las metas de nuestra relación se empiecen a alcanzar, el tratamiento empieza a finalizar. Considero que ir a terapia tiene que ver con momentos de la vida y el tiempo de la misma (más-menos sesiones) está asociado a ese momento.